REGIMEN TRIBUTARIO PERUANO EN LOS CONTRATOS DE CONSTRUCCION

Por: Francisco Pantigoso Velloso da Silveira

Abogado tributarista, fundador de Pantigoso & Asociados (Lima, Perú).

Miembro de IFA – Grupo peruano

Catedrático de la Universidad del Pacífico (Lima, Perú).

Mail: fpantigoso@pantigosoabogados.com

La región, ante la crisis europea y americana, -que básicamente está golpeando duramente el sector construcción-, se ha convertido en un área de inversión muy interesante para dicho sector. En el caso del Perú, el ámbito de la construcción en los últimos años ha crecido de manera significativa, generando la atracción de diversas empresas foráneas, quienes han migrado a dicho país por la ventaja de una economía sólida, de sostenido crecimiento y porque en el sector de construcción existen tratamientos tributarios muy atractivos, que pasamos a detallar.

Impuesto a la renta (IR)

En relación al IR, el tema relevante vinculado al sector construcción es el referido al reconocimiento de los ingresos. Constituye una regla básica, aplicable a los generadores de rentas empresariales (de “tercera categoría”), reconocer los ingresos generados en un ejercicio comercial de acuerdo al criterio o principio de “lo devengado”. Así, el artículo 57° de la Ley del IR señala que “Las rentas se imputarán al ejercicio gravable de acuerdo con las siguientes normas: a) Las rentas de tercera categoría se considerarán producidas en el ejercicio comercial en que se devenguen”. Ante la indefinición de lo que es “devengado” se permite indagar el significado en otras normas; en ese sentido, la Norma Internacional de Contabilidad – NIC 1 señala que los ingresos, gastos y costos se irán reconociendo a medida que se gana el derecho o cuando se incurren en éstos y no cuando se cobren o paguen, mostrándose en los libros contables y expresándose en los estados financieros en los cuales corresponden. En tal sentido, si una empresa adquirió el derecho al ingreso en un ejercicio, entonces en dicho ejercicio habrá generado el ingreso, independientemente si lo cobró o no. Ahora bien, tratándose de empresas de construcción o similares que ejecuten contratos de obra, podrán aplicar la regla general de imputación de ingresos (a través del “devengado” ya reseñado) o la regla especial regulada por el artículo 63° de la Ley del IR. Pasamos a detallar entonces los criterios de imputación aplicables a estos contratos-

Métodos de reconocimiento de los ingresos

  1. Contratos de obra no mayores a un (1) ejercicio gravable

En este caso, si las empresas de construcción o similares ejecutan contratos de obra cuyos resultados corresponden a un solo ejercicio gravable, a fin de reconocer los ingresos generados por dichos contratos, deberán aplicar el principio de lo devengado

  1. Contratos de obra mayores a un (1) ejercicio gravable

Si los resultados corresponden a más de un ejercicio gravable, se podrán aplicar los métodos de reconocimiento de ingresos señalados en el referido artículo 63°. Pasamos a detallarlos:

  1. Método de lo percibido

De acuerdo a este método, a fin de determinar la renta bruta anual, las empresas constructoras o similares asignarán a cada ejercicio gravable la renta bruta que resulte de aplicar sobre los importes cobrados por cada obra, durante el ejercicio comercial, el porcentaje de ganancia bruta calculado para el total de la respectiva obra. En este caso, para los pagos a cuenta del IR, se considera como “renta neta mensual” los importes cobrados en cada mes por avance de obra.

  1. Método de lo devengado

Por este método, se asigna a cada ejercicio gravable la renta bruta que se establezca deduciendo el importe cobrado o por cobrar por los trabajos ejecutados en cada obra durante el ejercicio gravable, los costos correspondientes a dichos trabajos. En tal sentido, el ingreso neto mensual está constituido por la suma de los importes cobrados y por cobrar por los trabajos ejecutados en cada obra durante dicho mes.

  1. Método del diferimiento de los ingresos

Cabe indicar que este método no se aplica a las empresas cuya ejecución de obras no será mayor a tres (3) años. Así, el IR se aplicará sobre la utilidad tributaria determinada en el ejercicio comercial en que se concluyan las obras, siendo que los ingresos se difieren hasta ese ejercicio. Para este caso, se considerará como ingreso neto mensual los importes cobrados en cada mes por avance de las obras que se encontraran en el último ejercicio de su ejecución. Por ejemplo: si la obra terminase en un plazo mayor a tres (3) años, la utilidad será determinada a partir del tercer año, siguiendo el método a) y b) anteriormente descritos, previa liquidación del avance de obra generado en el trienio inicial.

A tener en cuenta para la aplicación de los Métodos

– Cabe indicar que las empresas constructoras no están obligadas a aplicar los tres métodos descritos. Si no desean aplicarlos, el reconocimiento de los ingresos se rige por la regla general del “principio del devengamiento”.

– Es de destacar que el método adoptado se aplicará de manera uniforme a todas las obras que ejecute la empresa y no podrá ser variado sin la autorización de la Administración Tributaria peruana (SUNAT), la cual determinará a partir de qué año se podrá aplicar el cambio.

– En todos los casos, las empresas deberán llevar una cuenta especial por cada obra (control de costos por cada obra). Estas cuentas deberán diferenciarse en las cuentas analíticas de gestión.

– Ahora bien, los métodos sólo se aplicarán a los ingresos provenientes de la ejecución de “obras”. Por ende, respecto de las empresas que realicen otro tipo de actividades, los ingresos de ellas se imputarán de acuerdo al principio de lo devengado y se añadirán los ingresos por obras, según lo ya indicado por el método escogido.

Otros aspectos fiscales

En el Perú, la definición de lo que se entiende como “contratos de obra” debe de ser hallada en el Código Civil (arts. 1771 al 1789), en aplicación supletoria facultada por la Norma IX del Código Tributario, ante una ausencia de definición expresa en la Ley del IR. Las “empresas de construcción”, deben ser definidas a través de la CIIU 45. Así por ejemplo, no son empresas constructoras, las de arquitectura e ingeniería, alquiler de andamios sin montaje y desmontaje, descontaminación del suelo, profundización de pozos, etc. Complementariamente a lo referido al IR, dos son las operaciones vinculadas al sector construcción que están gravadas con el 18% de tasa del Impuesto General a las Ventas (IGV): a) Los contratos de construcción y, b) La primera venta de inmuebles que ejecute el constructor (no gravándose en este supuesto el valor del terreno). Cabe añadir, que es usual en el Perú que las obras se efectúen a través de los denominados “consorcios”, los cuales son una especie de los “contratos de colaboración empresarial”. En tal sentido, es posible en estos casos escoger, a través de un planeamiento tributario adecuado, si se va a desarrollar un consorcio con “contabilidad independiente” (el cual será contribuyente y generará un número de identificación tributaria denominado “RUC”), o un consorcio “sin contabilidad independiente”, que más bien ha de atribuir rentas a sus consorciados. Cabe destacar y recordar que si las operaciones se efectúan entre países andinos, como sería el caso del Perú y Bolivia, las rentas empresariales de las constructoras sólo serán gravables en el país de la fuente (donde se desarrolla la actividad de construcción).

 

 

 

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0 Respuestas a “REGIMEN TRIBUTARIO PERUANO EN LOS CONTRATOS DE CONSTRUCCION”

  1. Contratos dice :

    Excelente articulo, Saludos

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