BBoVsBCDicen que las apariencias engañan. Y a veces ese dicho se convierte en realidad. La picaresca de algunos vendedores de coches de segunda mano -por lo general, particulares sin escrúpulos que intentan aprovecharse de personas con escasos conocimientos de automoción- les lleva en ocasiones a intentar enredar a los compradores con pequeños trucos.

Pero lo que no saben es que ese juego les puede salir muy caro. Hace unos días, entre Eibar y Galdakao fueron detenidas seis personas que vendían vehículos con el kilometraje trucado a un precio superior al de su valor real.Estas prácticas han llevado a los responsables del Real Automóvil Club Vasco Navarro (RACVN) a ponerse manos a la obra para informar de los abusos más habituales y explicar algunas formas de detectarlos.

La manipulación del kilometraje es la trampa más habitual entre quienes pretenden o colar gato por liebre a los compradores. Luis Murguía, asesor de Movilidad y Seguridad del RACVN, explica que esa estratagema «ha sido muy normal», pero «cada vez es más complicado». «Hay más lugares donde quedan registrados esos datos. Ahora ya se ha convertido en una práctica muy habitual que el comprador acuda a Tráfico para que le faciliten todos los datos del coche. No solo los kilómetros, también piden conocer si tiene alguna carga pendiente, como una multa sin pagar».

Pero no solo en los kilómetros del vehículo se puede engañar a un comprador. Comenzando desde la carrocería y acabando en el motor, hay mil y una maneras de encontrar esos trucos. «Lo primero que aconsejamos a los compradores a la hora de adquirir un vehículo de segunda mano es que realicen una primera inspección visual. Es ahí donde podemos ver si tiene algún golpe o si han cambiado piezas de la carrocería a consecuencia de algún accidente. Por ejemplo, si entre piezas de la misma carrocería vemos que tienen color algo diferente, seguramente será porque ha pasado por alguna modificación», recalcan fuentes del Real Automóvil Club.

Lo segundo que recomiendan desde el RACVN es, obviamente, revisar el interior: «Se deben comprobar elementos como el volante, el pomo de la palanca de cambios, los asientos y las gomas de los pedales, así como las de las puertas. Si sabemos que el coche es de segunda mano pero el volante está nuevo, deberíamos desconfiar porque lo normal es que con el uso se vayan desgastando todos estos elementos», señala Murguía. «Comprobar los tapizados también es recomendable porque si son originales o no también nos puede dar pistas de si ese coche ha tenido algún percance o no con anterioridad», incide.

«Nuestro primer consejo para los compradores es que desconfíen, que es legítimo», dicen los especialistasPara los responsables del RACVN es fundamental realizar una prueba dinámica o de conducción: «Es esencial probar el vehículo antes de decidirnos. Debemos comprobar el tacto, la respuesta del vehículo y de todos sus mecanismos.También es importante comprobar el sonido del motor y que no existan ruidos anómalos, verificar que la dirección no tenga holgura, que los frenos respondan correctamente o que todas las marchas engranen de manera correcta». En este sentido, Murguía aconseja a los compradores «revisar el vehículo en un taller de confianza. Si el vendedor rechaza que revisemos el coche es motivo de desconfiar y un síntoma de que nos está ocultando algo».

ITV, revisiones…

«Nuestro primer consejo para los compradores es que desconfíen, que es legítimo», añaden en el RACVN. Por ello, subraya que «es recomendable que se solicite el libro de mantenimiento del vehículo con todas las revisiones anotadas y selladas». Además de este certificado, advierten de que el vendedor debe entregar el permiso de circulación, la ficha técnica y todas las revisiones de la Inspección Técnica de Vehículo (ITV) anotadas y los kilómetros con los que se han realizado cada una de ellas.

Desde el RACVN, además de elaborar estas recomendaciones para los compradores de vehículos de segunda mano, también advierten a los vendedores de coches que utilizan estas estrategias de que «además de ser un fraude, atenta contra la seguridad de las personas». Asimismo, señalan que «el que te engañen con la venta de un vehículo o intenten trucarlo ya está tipificado como delito y se puede acabar en la cárcel».